Monday, February 20, 2012

Un fin de semana de tres días - gracias a dios

       Alcancé este fin de semana completamente agotada con los cosas que tenía que hacer para la escuela y para la Universidad.  Fue una semana bastante larga y ocupada, me cansa pensarlo.  Este fin de semana fue un ojo en el medio de la tempestad.  Soy la "entrenadora" del equipo de speech de mi escuela.  Tenemos competencias los tres fines de semana que viene.  Es divertido ir con ellos a las competencias, pero resulta que todos son en los viernes y sabádo, y cuando voy a uno, es como no tengo un fin de semana.  Es importante tener un poco de tiempo de tranquilidad sin tener que hacer todo lo que sea necesario durante un día de la semana.  Este tiempo "libre" te da tiempo para acabar con las pequeñas cosas que no puedes hacer durante la semana.
     Para mí, una de las cosas pendiente más importante fue dormir.  Un cuerpo sin dormir no funciona bien.  Cuando yo estaba haciendo mi subgraduado, siempre pasaba noches en blanca o sin dormir mucho, como adulto, no puedo hacer esto sin sufrir las consequencias.  El día después siempre estoy bien, con mucha energía, pero por los dos o tres días siguientes, ando muy cansada.  Puedo trabajar muy bien por las mañanas, y por las noches, pero, no puedo hacer casi nada por la tarde.  Soy condicionada para la siesta, pero desafortunadamente no practicamos esto aquí.  Por eso, trabajo mucho por las noches, a veces hasta muy tarde.  Con ser profesora uno todavía tiene que madrugar el día siguiente.  Entonces este fin de semana dormí mucho, sin sentir culpable.  Pues siento un poco culpable, porque no es bueno ser dormilona, pero lo necesitaba. 
    Me divertí un poco este fin de semana también.  Hace un buen rato que no he visto mis amigo porque viven en otra ciudad.  Reuní con ellos durante el fin de semana para celebrar un cumpleaños.  Fuimos en trineo (sledding) en una cuesta bastante larga.  Hace años que fui en trineo.  Tenía mucho miedo al principio, ni siquiera quería empezar, pero después de hacerlo una vez, no quería parar.  Subimos y bajamos la cuesta por una hora y pico.  Tenía mucha frío al final, pero todos vinimos adentro para tomar chocolate.  No hay nada mejor que una taza de chocolate compartido con buenos amigos.  ¡Espero que sea suficiente para sostenerme durante las próximas semanas!

No comments:

Post a Comment